La alimentación en nuestro primer año de vida

El primer año de vida del bebé se comienzan a consolidar gran parte de su alimentación. Es vital y de especial importancia para su crecimiento. La Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda la alimentación del bebé de lactancia materna exclusiva hasta mínimo los seis meses de edad, llegando hasta los 24 meses, como máximo para ser completada y dada por finalizada.

Hoy en día es mucho más complicado poder dar el pecho a nuestro bebé, ya sea por tener que volver al trabajo tras 3 meses de baja o por el echo de no poder amamantar. Para esto existen alternativas como la leche artificial o el biberón, y además hay que comenzar a introducir alimentos sólidos en su dieta.

Alimentos en el primer año de vida de nuestro bebé

Lactancia materna

La leche materna proporciona la alimentación fundamental al lactante y es la base esencial para a un crecimiento y un desarrollo óptimo. Tiene todos los nutrientes necesarios para tener anticuerpos y reducir enfermedades infecciosas, protege al bebé de ciertos tipos de alergias e intolerancias alimentarias y contribuye a que la relación entre la madre y el hijo.

Es recomendable iniciar la lactancia lo antes posible, es decir, en la primera hora de vida tras su nacimiento. Al nacer, nuestro bebé suele encontrarse muy despierto, favoreciendo a un buen enganche y succión, y que a su vez estimula la liberación de las hormonas implicadas en la producción y secreción de leche.

No se aconseja utilizar pautas rígidas sobre nuestro bebé. Él decide cuando mamar. Suele ser frecuentemente, cada dos o tres horas los primeros días. En pocas semanas, las tomas se espaciarán espontáneamente y a su vez serán mas largas.

Lactancia artificial

Las leches para lactantes constituyen un alimento adecuado durante toda nuestra vida, y en especial importancia los primeros meses de vida, al no poder dar el pecho, es lo segundo mejor que podemos ofrecer a nuestro bebé. El pediatra será, quien os guiará en todo momento los pasos a seguir y que tipo de leche debéis ofrecer a vuestro bebé.

La leche en polvo, viene con números de continuación en sus envases, entendiéndose, 1 para recién nacidos, y continuando hasta ir creciendo hasta el número 4. Tras el biberón, cada 3 o 4 horas, el niño pedirá de comer, pero siempre a de ser a demanda, nunca debe ser una alimentación de rutina. La cantidad del biberón indicadas en los envases de leche son orientativas, por lo que el pediatra os aconsejará sobre todo.

A partir de los 6 meses de vida, se podrá cambiar el tipo de leche hacia las leches de continuación. A partir de los 4-6 meses de edad, se introducirá la alimentación complementaria.

Introducción de alimentos sólidos

La incorporación de cada alimento debe realizarse por separado. Dejando varios días entre uno y otro. Se ofrecerán pequeñas cantidades y se irán aumentando a medida que el bebé se acostumbre a su sabor. La pauta de introducción de cada alimento no es fija, se puede presentar de diferentes maneras, según el crecimiento y desarrollo del bebé.

– Cereales. Los cereales sin gluten (arroz y maíz) pueden introducirse a partir de los 4 a 6 meses. Se preparan disueltos en leche materna, leche de continuación o agua y los cereales con gluten (avena, cebada, centeno y trigo) no se incorporarán hasta los 6-7 meses.

– Carne. El pollo, la ternera y el cordero se incluirán progresivamente en el puré de verduras a partir de los 6-7 meses. El cerdo y las vísceras se darán más adelante.

– Verduras y hortalizas. La patata, la zanahoria, las judías verdes o el calabacín se pueden incorporar a partir de los 6-7 meses. Se puede añadir un chorrito de aceite de oliva en la preparación del puré, siempre sin sal. Las espinacas, las coles, el repollo o la remolacha no se introducirán hasta que el bebé tenga 9 meses.

Frutas. Las primeras papillas de frutas incluirán manzana, plátano, naranja o pera, y se ofrecerán entre los 4 y 6 meses. Las frutas con mayor probabilidad de desencadenar alergias son la fresa, melocotón, melón,… no han de darse antes del año de vida.

– Pescado. Tiene alta capacidad alérgica, por lo que no se aconseja introducirlo antes de los 9-10 meses. Comenzar añadiendo pescado blanco cocido al puré de verduras.

– Huevo. La yema de huevo cocida puede ofrecerse a partir de los 9-10 meses. La clara o el huevo entero no se incorporará hasta no darse por separado y asegurarse de que no hay alergias. Se recomienda no dar al bebé más de 2 o 3 huevos a la semana.

– Legumbres. Se introducirán en pequeñas cantidades a los 15-18 meses.

– Leche de vaca. Las leches de continuación son adecuadas hasta los 2-3 años. A partir del año nuestro bebé puede empezar progresivamente a tomar leche entera de vaca, lo mismo con las leches de avena, soja,arroz,…Y los derivados lácteos (yogur, queso…) también pueden formar parte de la alimentación del bebé.

Esperamos que les haya gustado el artículo!

¡Nos vemos en la próxima con mas información en Hagamos Cosas!

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